El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite a través de aerosoles o gotículas respiratorias. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), México registra actualmente un número significativo de casos y decesos, lo que ha generado una alerta epidemiológica en el continente.
Síntomas principales y evolución
Los síntomas suelen manifestarse entre 8 y 12 días después del contacto con el virus. La enfermedad progresa de la siguiente manera:
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Fase inicial: Fiebre alta, rinorrea (flujo nasal), ojos rojos y la aparición de pequeñas manchas blancas en la cara interna de la mejilla (manchas de Koplik).
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Fase de exantema: Días después surgen manchas rojas características que inician en la cara y el cuello, extendiéndose gradualmente al resto del cuerpo.
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Recuperación: La mayoría de los pacientes sanan en dos o tres semanas; sin embargo, no existe un tratamiento antiviral específico, solo cuidados para aliviar síntomas.
Complicaciones graves
El riesgo de complicaciones es mayor en niños malnutridos, personas embarazadas y pacientes inmunodeprimidos. Estas pueden incluir:
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Neumonía y diarrea intensa.
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Infecciones del oído con riesgo de sordera.
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Encefalitis (inflamación del cerebro).
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Ceguera.
Guía de vacunación: ¿Quiénes deben acudir?
La protección óptima se logra con dos dosis de la vacuna triple viral (SRP) o doble viral (SR). Debido a la reducción de coberturas en años recientes, se recomiendan los siguientes esquemas:
| Grupo de edad | Recomendación de vacunación |
| Niños desde 18 meses | Deben contar obligatoriamente con dos dosis. |
| De 10 a 39 años | Refuerzo con una dosis de SR si el esquema está incompleto o se desconoce. |
| Nacidos (1957 – 1989) | Vacunarse si no han tenido la enfermedad o no tienen registro de vacuna. |
| Nacidos (1990 – 2006) | Vacunarse si no tienen certeza de haber recibido las dos dosis. |
Importancia de la inmunización
Una persona infectada puede contagiar hasta a 18 personas más. Las autoridades de salud y universidades como la UNAM y la UAM enfatizan que quienes tengan certeza de su inmunidad eviten vacunarse para garantizar el biológico a los grupos de mayor riesgo. Si no recuerdas haber padecido la enfermedad o no cuentas con tu cartilla de vacunación actualizada, es fundamental acudir a tu centro de salud más cercano.

















