Reforma contra pensiones millonarias: Sheinbaum aclara que no habrá retroactividad

La presidenta Claudia Sheinbaum precisó que la reforma para reducir pensiones de exfuncionarios aplicará a partir de su aprobación, sin exigir la devolución de recursos.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró los alcances de la reforma constitucional destinada a eliminar las pensiones millonarias de exfuncionarios de alto nivel. La mandataria enfatizó que la ley no tendrá efectos retroactivos, lo que significa que los beneficiarios no tendrán que reintegrar el dinero recibido en años anteriores, pero verán un ajuste inmediato en sus depósitos tras la entrada en vigor de la normativa.

Alcance de la Reducción y Topes Máximos

El objetivo de la iniciativa es corregir las disparidades extremas en el sistema de pensiones del sector público, especialmente en organismos descentralizados, empresas paraestatales y banca de desarrollo.

  • El nuevo tope: Las pensiones que actualmente alcanzan montos de hasta un millón de pesos mensuales se reducirán a un máximo de 70 mil pesos.

  • Referencia salarial: Este nuevo monto representa aproximadamente la mitad de lo que percibe mensualmente la titular del Ejecutivo Federal.

  • Justificación: La presidenta señaló casos de directivos en CFE o Pemex que han drenado millones de pesos del erario público bajo esquemas discrecionales durante décadas.

Población Excluida: Respeto a los Sindicatos

Sheinbaum Pardo fue enfática al señalar que esta medida no es generalizada y busca proteger los derechos adquiridos de la fuerza laboral operativa del Estado.

Fin de las “Pensiones Doradas” Discrecionales

La reforma se centra exclusivamente en aquellos servidores públicos de confianza del pasado cuyas pensiones no fueron calculadas bajo tabuladores estándar, sino mediante criterios discrecionales que permitieron asignaciones de entre 300 mil y un millón de pesos mensuales.

“Nadie les va a pedir que regresen el recurso, pero a partir de la aprobación, van a bajar esas pensiones”, puntualizó la mandataria, subrayando que incluso el nuevo tope de 70 mil pesos sigue siendo significativamente superior a la pensión promedio de un trabajador mexicano, pero se alinea con la política de austeridad republicana.