La mandataria subrayó que el “Plan B” mantiene la esencia de su política de austeridad: eliminar privilegios que califica de inmorales en las instituciones políticas para redirigir el dinero público a servicios básicos como agua, bacheo, escuelas y hospitales
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Topes a congresos locales: La reforma busca regular presupuestos excesivos. Según datos presidenciales, el costo por diputado local alcanza cifras de hasta 34.8 millones de pesos en Baja California y 31.8 millones en Morelos.
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Reducción de regidurías: Se cuestionó el número excesivo de regidores y síndicos en municipios como Monterrey (28) y Puebla (23), señalando que históricamente han funcionado como cuotas políticas.
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Tope salarial real: La presidenta denunció que, mediante bonos y apoyos, algunos regidores llegan a percibir hasta 500 mil pesos mensuales, superando el salario presidencial.
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Consultas y Revocación: Se propone permitir consultas populares sobre el financiamiento a partidos y abrir la posibilidad de la revocación de mandato desde el tercer año de gobierno.
Postura ante el rechazo legislativo
Sheinbaum rechazó que el resultado en la Cámara de Diputados represente una derrota, afirmando que su prioridad fue cumplir con los principios de la Cuarta Transformación y con las demandas de la ciudadanía.
“Ya sabíamos que no iban a votarla, pero yo insistí porque cumplí con enviar una reforma como pedía la gente. Para mí es un tema de principios.”
Fortalecimiento de la democracia participativa
El proyecto de reforma también incluye mecanismos para que la ciudadanía tenga mayor incidencia en temas electorales estatales y municipales. La presidenta reiteró que la honestidad y la austeridad republicana han dado resultados y que su administración seguirá trabajando para erradicar el régimen de privilegios, independientemente de si la nueva propuesta es aprobada o no por la oposición.















