Crisis Inmobiliaria en Querétaro: Denuncias de Fraude, Opacidad y Abusos Ponen en Riesgo a Cientos de Familias

El boom inmobiliario de Querétaro (Tren, Inversión) expone fraudes y abusos. Casos como Avanta Gardens, Pasaje Álamos y Zakia revelan vacíos legales y falta de supervisión.

El acelerado crecimiento de Querétaro, impulsado por inversiones millonarias, el anuncio del Tren México-Querétaro y la instalación de nuevos centros de datos, ha consolidado su desarrollo inmobiliario. Sin embargo, este dinamismo ha revelado una serie de irregularidades, abusos y conflictos legales que ponen en riesgo el patrimonio de cientos de familias.

La falta de supervisión efectiva, los vacíos legales y la opacidad administrativa han permitido que los intereses del negocio inmobiliario se antepongan al derecho a una vivienda digna y segura.

 

Casos Emblema de la Problemática Inmobiliaria

Tres casos han acaparado la atención ciudadana, exhibiendo la indefensión de los compradores y la dificultad de litigar contra grandes desarrolladoras:

 

1. Avanta Gardens: Retrasos y Juicios Infructuosos

Ubicado frente al Hospital del Niño y la Mujer, el desarrollo suma más de seis años de retraso. A pesar de que algunos compradores han obtenido fallos judiciales a su favor, los inmuebles siguen sin entregarse, lo que demuestra la complejidad de obligar a las empresas a responder por sus incumplimientos.

 

2. Pasaje Álamos: Cambio de Normativa y Opacidad

Vecinos de Álamos denuncian que este proyecto de más de 5,700 metros cuadrados ha solicitado al menos seis dictámenes de uso de suelo desde 2015, cambiando densidades y giros comerciales, e incluso usando normativas no aplicables.

Eduardo Rodríguez, presidente de la Asociación de Colonos de Álamos Tercera Sección, acusa opacidad y posibles irregularidades administrativas, señalando que si un proyecto requiere tantos dictámenes para “encajar”, es porque se está “torciendo la norma.”

 

3. Zakia (El Marqués): Corrupción y Tráfico de Influencias

Este es catalogado como el caso más grave, donde más de 650 compradores de buena fe quedaron inmiscuidos en un litigio por la propiedad de 80 hectáreas.

A pesar de que un tribunal colegiado federal resolvió que la tierra era privada y que el decreto de expropiación de 1985 de la desarrolladora Pangea (Zakia) nunca incluyó esos terrenos, los tribunales estatales prolongaron el juicio. Los denunciantes acusan que se crearon nuevos folios catastrales para ocultar la demanda y permitir que la comercialización continuara, hablando abiertamente de corrupción y tráfico de influencias.

 

El Sector y la Falta de Regulación

El presidente de la CANADEVI Querétaro, Jorge Rivadeneyra Díaz, defendió a sus socios, asegurando que el sector es un motor económico sólido y que los fraudes provienen de desarrolladores improvisados que no forman parte de la Cámara. Sin embargo, admitió la existencia de estos desarrolladores que “abandonan proyectos y dejan a las familias con problemas graves”.

La regulación inmobiliaria se encuentra fragmentada entre instancias estatales (Sedez, Obras Públicas, Catastro) y municipales. Esta falta de coordinación y opacidad ha permitido la construcción de fraccionamientos en zonas de riesgo, con servicios insuficientes o con litigios sin resolver.

El Secretario de Desarrollo Sustentable, Marco Antonio del Prete Tercero, se limitó a destacar los logros de la administración en atracción de inversiones (53 nuevos proyectos por más de 30 mil millones de pesos) sin abordar directamente los cuestionamientos ciudadanos sobre la planeación urbana y los excesos del sector inmobiliario.

La llegada de proyectos como el campus de data centers (4,800 millones de dólares) y el Tren México-Querétaro incrementarán aún más la presión sobre el suelo, lo que hace urgente una regulación efectiva y transparente para que el crecimiento de Querétaro no repita los errores del pasado.