El gobierno de Estados Unidos informó este miércoles sobre la interceptación y neutralización de aeronaves no tripuladas (drones) vinculadas a cárteles mexicanos en la zona fronteriza. El incidente provocó una medida excepcional: el cierre total del Aeropuerto Internacional de El Paso, afectando el tráfico comercial y generando una alerta de seguridad nacional en la región de Texas.
Intervención militar y tecnología láser
La operación fue coordinada entre la Administración Federal de Aviación (FAA) y el Departamento de Defensa, utilizando tecnología de punta ubicada en las cercanías de la base militar Fort Bliss.
-
Neutralización: Sean Duffy, secretario de Transportes, confirmó que la amenaza fue eliminada rápidamente por el Pentágono.
-
Tecnología empleada: Fuentes cercanas al caso señalaron el uso de un láser de alta energía para derribar los artefactos que incursionaron en el espacio aéreo estadounidense.
-
Confusión operativa: Durante las maniobras, se reportó el derribo de un objeto que resultó ser un globo de fiesta, lo que evidenció tensiones y falta de comunicación previa entre funcionarios del Pentágono y la FAA.
Impacto en el tráfico aéreo
Aunque inicialmente se anunció un cierre de 10 días para el aeropuerto de El Paso, la restricción se levantó tras unas horas al considerarse que el peligro había pasado.
| Alcance del incidente | Detalle |
| Zonas afectadas | El Paso (Texas) y Santa Teresa (Nuevo México). |
| Aerolíneas impactadas | Southwest, Delta, United y American Airlines. |
| Flujo de pasajeros | El aeropuerto registra más de 3.4 millones de usuarios anuales. |
| Comunicación local | Autoridades locales y el alcalde recibieron aviso solo minutos antes del cierre. |
Contexto bilateral y seguridad
Este evento ocurre en un marco de alta tensión, donde la administración de Donald Trump ha sugerido la posibilidad de acciones militares directas contra los cárteles en territorio fronterizo. Aunque México y Estados Unidos mantienen convenios de colaboración contra el narcotráfico, el uso de drones armados o de vigilancia por parte de grupos criminales ha escalado la preocupación en Washington sobre la vulnerabilidad de sus instalaciones estratégicas y aeropuertos comerciales.

















