Nueve días después del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, la Fiscalía General del Estado (FGE) y el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla confirmaron el hallazgo sin vida de dos presuntos implicados en el crimen. Los cuerpos fueron localizados en un tramo de la carretera Uruapan–Paracho, a la altura de Capácuaro.
El gobernador Ramírez Bedolla detalló que uno de los fallecidos tenía apenas 16 años de edad, lo que eleva a tres el número de adolescentes vinculados al caso que han sido ejecutados o abatidos:
- Primer Agresor: Miguel Ángel Ubaldo Vidales, de 17 años, abatido la misma noche del ataque.
- Presuntos Cómplices: Dos jóvenes hallados muertos en Capácuaro, uno de 16 años, quienes, según la FGE, acompañaban al autor material durante la agresión.
Ramírez Bedolla expresó que la reiterada participación de menores de edad obliga a un análisis de fondo sobre el reclutamiento criminal en Michoacán, particularmente en zonas afectadas por la extorsión y el control territorial.
Líneas de Investigación Abiertas
El caso sigue generando dudas, especialmente en torno al momento en que el primer agresor fue abatido. El gobernador confirmó que la FGE mantiene abierta una línea de investigación sobre el uso de fuerza por parte de los escoltas municipales:
“Se está investigando también por qué el homicida fue abatido después de haber sido detenido. Hay un forcejeo y hay un solo disparo que lo abate. Eso también se está investigando”, declaró el mandatario.
Además, Ramírez Bedolla confirmó que el alcalde contaba con un equipo de seguridad compuesto por ocho escoltas personales y 14 elementos de la Guardia Nacional (GN).
Tras el hallazgo, el Gabinete de Seguridad federal, incluyendo a Omar García Harfuch (Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana), se trasladó a la región para reunirse con la alcaldesa Grecia Quiroz (viuda de Manzo) y representantes del sector aguacatero.
En dicha reunión, se acordó reforzar la presencia policial, atender denuncias de extorsión y revisar los esquemas de seguridad para funcionarios municipales en la zona. La FGE continúa con peritajes y análisis para determinar la existencia de autores intelectuales y el móvil detrás de la rápida ejecución de los presuntos implicados.

















