La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo puso fin a la polémica generada en torno al gravamen propuesto para los videojuegos, confirmando esta mañana que no habrá impuesto para videojuegos en México.
La decisión se fundamentó en la dificultad para establecer una clasificación clara y cuantificable del contenido violento:
“Es muy difícil distinguir entre un videojuego que tiene violencia y uno que no. Entonces, ¿Cómo le vas a poner un impuesto? ¿Quién va a determinar esa circunstancia?” apuntó la mandataria.
Esta determinación revierte el plan de imponer un gravamen del 8 por ciento a los contenidos de videojuegos que tuvieran una línea de “violencia”, una medida que había generado inconformidad entre los usuarios habituales.
Campaña de Paz Reemplaza la Medida Fiscal
En lugar de aplicar una medida fiscal, el gobierno se enfocará en el aspecto social y de salud. Sheinbaum Pardo anunció el lanzamiento de campañas dirigidas a jóvenes y adolescentes enfocadas en la “construcción de la paz”.
El objetivo de estas campañas será concienciar sobre los riesgos de la adicción al videojuego y cómo el contenido violento en línea “promueve conductas de violencia.”
“Pero decidimos que el impuesto se quite, tiene muchas implicaciones. Y que haya una campaña de construcción de la paz,” puntualizó.
El Fenómeno de los Videojuegos en la Salud Pública
El secretario de Salud, David Kershenobich, quien previamente presentó la Encuesta Nacional de Adicciones 2025 (ENCODAT), respaldó la necesidad de analizar el contenido de este tipo de entretenimiento.
Kershenobich señaló que la masificación de los videojuegos es un “fenómeno nuevo” comparado con 2016, y es necesario “analizar con mucho cuidado el contenido”.
Agregó que la ENCODAT muestra que, en muchos casos de violencia, existe una relación con el consumo de drogas y alcohol por parte de quien la ejerce. Por ello, la prioridad debe ser el análisis y la regulación de contenidos, en lugar de un gravamen, que tiene sus complicaciones.

















