La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo utilizó su púlpito matutino hoy, 15 de octubre, para encarar los dos frentes legislativos y administrativos más candentes de su gobierno: la polémica Ley de Amparo y el paro de trabajadores del SAT.
En un mensaje de fuerte convicción política, Sheinbaum desmanteló los argumentos de la oposición sobre la inconstitucionalidad de la reforma a la Ley de Amparo. La Presidenta defendió que el cambio legislativo busca ante todo la “reducción de los tiempos en la impartición de justicia” y que el derecho ciudadano al amparo, la figura protectora fundamental, “queda resguardado totalmente”. Sobre el punto más controversial, la retroactividad, Sheinbaum aseguró que el texto turnado al Senado fue ajustado para respetar la jurisprudencia de la Suprema Corte, estableciendo con claridad “en qué casos aplica la reforma y en cuáles la ley anterior”.
Respecto al paro del SAT, la Presidenta minimizó la protesta de 400 trabajadores, tachando sus demandas (aumento salarial y recuperación de seguros de gastos médicos privados) de “privilegios burocráticos”. Sheinbaum fue categórica: “No hay ningún servidor público que tenga gastos médicos privados, ni la Presidenta,” subrayando que en su gobierno rigen los tabuladores salariales y no hay cabida para las “prestaciones faraónicas”. Aunque se anunció una mesa de diálogo con la Secretaría del Trabajo, la postura presidencial deja claro que no habrá concesiones en este punto.
En materia económica, la Presidenta se mostró optimista, citando las últimas proyecciones del FMI que elevaron las expectativas de crecimiento para México. Reafirmó que la prioridad de su sexenio es “el empleo bien remunerado y la disminución de la pobreza”, ratificando así la continuidad del modelo económico de la Cuarta Transformación, basado en el principio “por el bien de todos, primero los pobres”. El mensaje de la mañana consolida la postura de la Presidencia en favor de la agenda legislativa y el control estricto del gasto administrativo.

















