Sara Hernández denuncia el alto costo de ser activista en Santiago Mexquititlán, revelando que las cámaras de vigilancia instaladas cerca de su hogar sirven más para el espionaje que para la seguridad. Ser activista en Santiago Mexquititlán es un riesgo constante, según Sara Hernández, integrante del Consejo Autónomo de la comunidad.
“La vida es lo que más ha costado y sigue costando”, afirmó Hernández, al describir la presión que enfrentan los defensores de los derechos indígenas y del medio ambiente.











