El Proyecto Batán en Querétaro, la iniciativa hídrica del gobierno, ha encontrado un obstáculo importante: la exigencia de un diálogo abierto por parte de un frente de organizaciones y colectivos. Estos grupos, preocupados por la falta de transparencia y los posibles riesgos, están pidiendo una audiencia pública para que sus preguntas y las de la ciudadanía sean escuchadas. En un escenario donde no existe un consenso entre los sectores científicos y sociales, esta demanda resalta la necesidad de una discusión plural e inclusiva antes de tomar una decisión de tal magnitud.











